jueves, septiembre 30, 2010


Póngame cuarto y mitad de follower




















Desde que ando por las redes sociales hay un fenómeno que siempre me ha sorprendido mucho. Al principio creí que el pardillo era yo y no terminaba de comprender los objetivos...y debo decir que quizá sigo igual de pardillo porque la verdad no le veo la gracia.

Me refiero a la caza indiscriminada de seguidores, amigos, saludados, conocidos, likes, megustas, followers o incluso el intercambio de enlaces.
No comprendo qué interés puede uno tener en coleccionar legiones de seguidores conseguidos a base de puro intercambio como si de cromos estuviésemos hablando. Estoy hablando del típico mensaje del tipo "sígueme y te sigo", "sugiéreme a 50 de tus amigos y yo haré lo mismo", o ya puestos los archiconocidos intercambios de enlaces tanto si nuestros blogs tienen algo que ver como si no.

Francamente, no veo que puede uno esperar de esa red que ha creado de una forma tan artificial, con tan poca consistencia. ¿Pero no habíamos ya aclarado que las redes son eso, redes? ¿Es que alguien se cree de verdad que por tener chorrocientos mil seguidores de repente las cosas cambiarán?
¿Se trata de la versión 2.0 del a-ver-quién-la-tiene-más-larga?

Además, ¿de qué te va a servir? ¿Qué tipo de fidelidad o interés crees que tendrán en ti, en tu página o servicios? ¿Qué tipo de marketing es ese?

El último trato cutre es el que ha lanzado la Bruixa d'Or en base al caso de Pau, el chaval que necesita financiar un tratamiento de 200.000 €. Dicen los de la Bruixa que si su paginita de Facebook llega a 50.000 seguidores ellos donarán 50.000 €, pagando en paquetes de 5.000. Vamos, a euro el follower, amigo o simplemente bienintencionado. 
En casa de @calvoconbarba lo explican de maravilla. 

Pues yo seguiré siendo un pardillo, pero no me parece una buena jugada por mucho que pueda estar cargada de buenas intenciones el intentar captar clientes con esa acción. Porque tengamos claro que en breve recibirán todos publicidad de la Lotería de Navidad, que de eso se trata.

Así que dejo esto escrito aquí para el próximo que pase por esta casa y crea que me puede interesar el trato. 
No te lo tomes mal por favor, pero no me interesa. 

jueves, septiembre 16, 2010


Una crisis no es oportunidad, ni siquiera en chino











Que no, que nos han estado liando a base de bien...


Una crisis no es una oportunidad, ni siquiera en chino. Este es uno más de tantos topicazos (Alfonso Alcántara, Yoriento, se refiere a este hecho a menudo como consultolabia) que como muchos otros se ha instalado en ciertos ambientes. 

La base que se utiliza como excusa para esta afirmación es que en la cultura china la grafía que se utiliza para referirse a 'crisis' está compuesta a su vez por la de 'oportunidad' y 'peligro'. Para rematar la jugada y darle un empaque de profundidad intelectual se acostumbra a apelar a la milenaria y sabia cultura china. Todo para justificar una idea que directamente es falsa o por lo menos poco ajustada a la realidad.

Afortunadamente el filólogo Victor H. Mair, profesor de lengua y literatura en la Universidad de Pennsylvania, se ocupa de darnos todo tipo de explicaciones sobre la poca base lingüística de semejante afirmación. 
Para todos aquellos que quieran documentarse y comprender de dónde viene tamaña confusión occidental recomiendo que visite su web donde encontrarán detalladas y completas explicaciones técnicas. Aprovecho también para agradecer la ayuda a Sònia Graupera, la más internacional de mi twitter, la cual me echó un cable en comprobar la fuente por otras vías.


Os dejo a continuación un breve extracto (en inglés, del texto original) donde se va al centro del meollo y la confusión: 


"The  of wēijī, in fact, means something like “incipient moment; crucial point (when something begins or changes).” Thus, a wēijī is indeed a genuine crisis, a dangerous moment, a time when things start to go awry. A wēijī indicates a perilous situation when one should be especially wary. It isnot a juncture when one goes looking for advantages and benefits. In a crisis, one wants above all to save one's skin and neck! Any would-be guru who advocates opportunism in the face of crisis should be run out of town on a rail, for his / her advice will only compound the danger of the crisis."


Francamente, no es la incorrección lingüística lo que me molesta sino que en nombre de esa afirmación se le venda humo al personal. 
Si nos ceñimos a un entorno económico, al mercado, en una situación de crisis no florecen las oportunidades, sino que escasean. Vender la idea de que la crisis no es más que una excusa y que el que no ve las oportunidades es porque es ciego resulta cuando menos incierto, además de oportunista y manipulador. 


En crisis se cierran menos operaciones comerciales, cuesta mucho más captar nuevos clientes y la actividad en la mayoría de sectores está cuando menos estancada sino en recesión o intentando recuperarse.
No voy a negar que aún así existen oportunidades. Pues claro. Y esas oportunidades a menudo tienen relación con la innovación y/o la diferenciación en el mercado. 


Pero eso no es lo mismo que decir que una crisis es una oportunidad. Ni siquiera en chino mandarín.


Recupero para la ocasión un video visto en yoriento que viene al pelo para referirnos a la práctica de decir chorradas sin sentido que con el debido manto intelectual cuelan como una pseudo mística empresarial indigna de nuestras mentes.

martes, agosto 24, 2010


Jobsket, una web de empleo semántica para empresas y candidatos




Hace ya unos meses que vengo siguiendo a Jobsket, de hecho llegué a este servicio a raíz de la entrevista que publicó Juan Martínez en su blog a Martín Pérez, CEO de Jobsket.
Jobsket utiliza técnicas basadas en la tecnología semántica aplicada para optimizar los procesos de reclutamiento y selección de personal. 
Lo interesante de Jobsket principalmente es que a través de una serie de herramientas tanto los pasos que deben dar los candidatos como los que dan las empresas que los buscan se ven optimizados y reducidos notablemente.


Algunos ejemplos:

  • Habitualmente un candidato debe rellenar una y mil veces los menús de los diferentes portales de empleo. En Jobsket los candidatos simplemente suben su documento en los formatos habituales de Office, Openoffice o pdf. La aplicación se encarga de obtener y estructurar la información en base a ese fichero. Así que el candidato dedica muy poco tiempo a la introducción de sus datos personales. Además la propia aplicación es capaz de darle un valor estimado en forma de salario bruto anual según su preparación, experiencia, etc. Claro que sólo es una referencia algo somera y que no debe llevar a engaño a nadie por motivos evidentes. Y finalmente el CV queda automáticamente etiquetado por la aplicación en función de la información que contiene. Y por supuesto esas etiquetas se pueden modificar manualmente para afinar mejor su posterior localización. Jobsket ofrece a los candidatos la posibilidad de definir su CV en base a sus perfiles ya establecidos en redes sociales como Xing o Linkedin, algo que parece lógico por otra parte dado el elevado número de profesionales que ya están presentes y muy activos por allí. 
  • A partir de aquí los candidatos pueden buscar e inscribirse a ofertas que estén todavía en proceso y abiertas. Sobra decir que el proceso de búsqueda es igualmente ágil y sencillo para ellos. Las posibilidades se amplían con las estadísticas que la página te ofrece en cuanto a visitas recibidas y la activación de alertas de potenciales procesos interesantes. Disponen además de un enlace a su perfil y la posibilidad de promocionar y enviar su CV a las principales redes sociales para así promocionar activamente el envío de su candidatura a su red de contactos.
  • Una vez la información de los candidatos está en Jobsket, etiquetada y estructurada hacer preselección se agiliza muchísimo. Lo que se traduce en un ahorro de tiempo extraordinario en la preparación de candidaturas para un proceso de selección. Pensemos en procesos a los que se presentan centenares de personas y desde Recursos Humanos se precisa una labor ingente simplemente de preselección con muy poco valor añadido. Con la ayuda de las etiquetas es muy sencillo  buscar candidatos al estilo de cuando buscamos contenidos en sitios como delicious.
  • No sólo eso, para una consultora de selección puede ser una buena opción utilizar Jobsket a modo de archivo de CV's para posteriores búsquedas de perfiles que se quieran conservar. Simplemente subiendo los archivos de papel o digitales a tu espacio privado y etiquetando adecuadamente a los candidatos y sus perfiles se optimizan los procesos internos de cualquier organización que necesite seleccionar personas. Realizar búsquedas a través de las etiquetas es infinitamente más rápido y eficiente que hacerlo en montañas de archivadores de papel o archivos digitales que podamos tener en el disco duro. Y todo ello sin necesidad de adquirir un programa de gestión específico.
Por todo ello considero que se trata de una web de la que merece estar pendiente y seguir al detalle sus evoluciones que sin duda están siendo muy positivas. La integración hacia las redes sociales profesionales y las técnicas de web semántica que aplica le posiciona de forma muy atractiva entre las diferentes opciones ya existentes en el mercado.

Habrá que seguir atentos. Ah, y por si alguno tiene dudas insanas, no tengo ninguna relación comercial ni provecho alguno más allá de utilizar sus servicios como cualquier otro.

martes, junio 08, 2010


Sobre los funcionarios y su 5%














Sabe Dios que nunca he sido devoto de la virgen del funcionariado. Es más; soy muy crítico con algunos de ellos.  

Me cruje el sentido común cuando veo a uno como se lee el periódico del derecho y del revés delante de todo el que quiera verlo. 
Me fastidia cuando un alumno me dice aquello de "Yo no voy a participar, no te lo tomes mal. Es que aquí estoy mejor que en mi puesto."
No me cabe en la cabeza que alguno se presente a una selección de personal con el carnet del partido de turno entre la documentación fotocopiada. 
No soporto que amigos míos se hagan funcionarios y me digan a la cara que lo hacen para poder vivir del cuento.

Pero también alucino cuando la maestra de mis hijos se toma toda la paciencia y el amor del mundo para explicarles porqué la tierra gira o porqué en chino su nombre se escribe diferente. 
No puedo entender cómo alguien es capaz de arriesgar su vida todos los días sólo porque forma parte de su rol. 
Y por supuesto me encanta cuando el auxiliar eficaz se esfuerza en darme un buen servicio tanto si el sistema se le cuelga como si no.

Así que vale, saquemos este tema de en medio. Caen mal y tienen mala prensa. Ganada a pulso por años de ineficacia tanto si era responsabilidad suya como si no. 
Pero debemos admitir que pagan justos por pecadores. O como me decía hoy en twitter @xmenduina "Cobran justos por pecadores". 

Entonces no es de extrañar que el recorte de salario a los funcionarios (hasta 7.200 millones de euros) haya levantado incluso simpatías al estilo de:

"Ya les está bien, llevan años chupando del bote."
"Los trabajadores ya hemos pagado, ahora les toca a ellos."
"Yo no les bajaría el 5%, les bajaría el 50%."

Y por el otro lado también he escuchado estos días:

"Son los trabajadores quienes deben pagar, en los años buenos se han podido forrar."
"Tu tienes tres hijos, ¿no? Pues yo soy una de las que te han pagado los cheque-bebé."

Y sí, habrá los que se merezcan este recorte y otros peores, de acuerdo. Pero no podemos liquidar este tema con una brocha tan gorda.

No quiero pensar que el Gobierno la ha tomado precisamente con los funcionarios por estas antipatías y otras peores. Sin embargo da la impresión que una vez más se mira en la dirección incorrecta, al más puro estilo del empresario que no habiendo hecho los deberes sólo tiene ocurrencias de recortes de derechos y salarios.
En esto no difieren demasiado de los dirigentes empresariales a los que tanto se critica por la gestión de sus empresas, ¿verdad?

Yo no tengo ni idea de economía, como de tantas otras cosas. Pero mi humilde experiencia como ciudadano y empresario me ha dado para ver auténticos derroches, despilfarros, malas contrataciones y peores ejecuciones. 
En lugar de hablar de salarios y congelaciones, me gustaría que estuviésemos hablando, por ejemplo, de:

- La duplicidad de funciones en diferentes administraciones públicas (por ejemplo, en la promoción turística de un territorio).
- Administraciones y servicios sobredimensionados. ¿Realmente necesitamos que nos envíen un SMS para recordarnos que tenemos cita con el médico?
- Porqué no se han modernizado ya algunas administraciones, como por ejemplo, la de Justicia. 
- Más participación ciudadana en la prioridad de las agendas políticas. Me refiero a la oportunidad temporal de plantear cuestiones como la reforma de la Diagonal, la eliminación de publicidad en RTVE o los ya famosos 400 € por barba.
- Mayor control y transparencia sobre el dinero público que se ha destinado a salvar entidades financieras y qué se ha hecho con él.
- Medidas que contribuyan a mejorar la productividad de las administraciones públicas. 
- Muchos más medios y dureza contra la corrupción en las administraciones públicas.

En twitter circula una etiqueta (#otratijera) con la que se ha generado una conversación sobre medidas alternativas al plan presentado por el Gobierno. Y hay algunas de ellas muy interesantes y apropiadas. Por supuesto también en los blogs hay una buena conversación sobre todo ello. 

Intuyo que a este país lo que le falta es una reforma profunda de las administraciones públicas y restablecer los criterios sobre cuáles deben ser sus servicios y cuál es el nivel de los mismos que podemos pagar en realidad. Recortar el salario a los funcionarios es una medida de aquí-te-pillo-aquí-te-mato pero no nos va a evitar replantearnos como país cómo nos queremos gestionar y de qué manera. 

De todo eso no se está hablando para nada (salvo en algunos reducidos círculos). Eso sería hablar de futuro, y ya sabemos que los políticos trabajan por urgencias. 
Y las urgencias aquí las marcan las encuestas.

jueves, abril 22, 2010


Mi tercer aniversario como bloguero



Esta aventura cumple ya tres años. Hace ahora tres Sant Jordis me animé a tener mi propio blog sin tener ni idea de en qué me estaba metiendo.
Confieso, entonces no sabía ni lo que eran las redes sociales, ni lo que significaba 2.0. Términos que últimamente parece que son de lo único que hablamos en pleno chaparrón económico.

Mientras tanto han pasado muchas cosas, todas buenas. El blog me ha dado grandes satisfacciones. ¿Cuáles? La última esta misma semana. Coincidí en un evento con un compañero de estudios al que no veía por lo menos hace quince años. Y lo primero que me dijo al verme fue: "te vi en la red, sé que tienes un blog sobre recursos humanos, bueno, tú dices humanos con recursos, ¿no?
O aquella vez que un nuevo cliente me llamó para ir a verle y sacó de su agenda bien plegaditos y guardados mis artículo: "oye, te leo el blog y estoy muy de acuerdo con tu punto de vista". Bien, estupendo.
Al principio esto era como gritar en el mar, igual. Nadie se entera, ninguna respuesta al otro lado, ningún comentario, ningún debate, ninguna conversación.
Y así pasaron muchos meses.

Pero pronto empezó a llegar por aquí gente que sin duda son referencia para la comunidad de blogueros en la que sin saberlo empecé a formar parte; me refiero especialmente a Yoriento, a SeniorManager o a Carlos Martí. Hubo muchos otros, pero ellos tres apoyaron al blog e influyeron en que otros pasaran por aquí. Así que gracias a los tres por ayudarme. Otra sorpresa gorda fue cuando me enteré que en este tema (recursos humanos) había un ranking y yo además aparecía en él. Uau! No es que me vuelva loco el tema del ranking, pero admito que no me esperaba aparecer en ninguna lista de ningún tipo. Nunca imaginé que mis articulitos tendrían ninguna repercusión más allá de mi pareja.
Y poco a poco fueron llegando más visitas y el blog seguía creciendo y creciendo. Hasta febrero de 2009. Ahí mi vida personal tomó un giro que hizo peligrar la continuidad del blog. De repente me vi sin tiempo libre y sin espacio en lo profesional para dedicarme medio en serio al blog. Así que sí, estuvo en el aire un tiempo la posibilidad de parar. A la vez me surgieron oportunidades de colaborar en otros lugares. Algunas las acepté y otras no. Pero no debí aceptar ninguna, porque realmente no podía asumirlas.

Por fin me he planteado este 2010 como el año de consolidación de mi blog y de mi presencia en las redes sociales. He intensificado mi presencia en twitter, algo que antes ni me planteaba. Tan sencillo como que no comprendía ni su importancia ni su dinámica. He aumentado mi presencia en otros lugares, como en facebook, en xing, en linkedin, en youtube o más recientemente, en foursquare. 
Tengo una asignatura pendiente, la desvirtualización. Me explico. Me resulta complicado asistir a según qué eventos en los que podría conocer en persona a muchos de mis conocidos digitales. Prometo esforzarme también en eso. Tengo ganas de más roce humano, de tocarles, de bromear con todos y echarme unas risas bien a gusto. Con los que quieran, claro.

Pero después de tantas idas y venidas y alguna que otra sobreexposición finalmente he comprendido que el blog debe seguir siendo la base de operaciones. Es el núcleo del porqué estoy aquí y es la mejor plataforma para exponer mis ideas, para debatir, conversar y conocer a otras personas y sus lugares.

Así que el blog se merecía una mano de chapa y pintura y estos días ha estrenado cambio de plantilla, más ligera, más descargada que la anterior. No es un cambio definitivo, seguirá habiendo ajustes. Sin embargo ahora ya se parece más a cómo quiero que sea mi blog.

Pero sobretodo quiero dar las gracias a todas las personas que han pasado por aquí. 
Sean los silenciosos que pasan, se sientan un rato a leer tranquilamente y luego se van apagando la luz. Sean inquietos que llegan, echan un rápido vistazo y se van para no volver dejando la luz encendida. O sean aquellos que pasan, se sientan a charlar animadamente y se traen la luz que ilumina esta casa. 

GRACIAS.

miércoles, abril 21, 2010


Charla sobre redes sociales y empresa






He sido invitado a participar en la Jornada Bon dia Tarragona de abril que organiza la Cambra de Comerç de Tarragona y que en esta ocasión tratará sobre el uso que las empresas hacen de las redes sociales. Será el próximo miércoles 28 de abril a las 9:00.
Si te apetece asistir envíame un mensaje por twitter o ponte en contacto con la Cambra directamente.

El formato es muy especial ya que como su nombre indica se hace a primera hora de la mañana y además sólo dura una hora (con ronda de preguntas/debate) incluida. Además no habrá sesudos ni espectaculares powerpoints, ni videos del tipo "Did you know", ni juegos de malabares con prezis, ni sliderocket ni nada. Mi único recurso seré yo mismo.

Lógicamente el público objetivo es gente de empresa, tanto con responsabilidades en dirección como tantas otras que simplemente tendrán curiosidad por el tema de moda. Así que el mensaje que pretendo dar irá codificado en clave de empresa, en el lenguaje al que están acostumbradas.
La charla se ha publicitado como: "Las grandes empresas ya sacan provecho de Facebook y las redes sociales; y tú, ¿a qué esperas?" Pero no me voy a centrar en absoluto en Facebook por mucho que sea la red estrella y la que cualquiera ahora mismo ya sabe identificar.

Tengo en mente una serie de ideas que quiero compartir aquí:
  • Este no es un tema tecnológico. Si lo tratamos como tecnología nos vamos a equivocar. No podemos llegar a la oficina y pedirle al "informático" de turno que nos monte un blog incrustado dentro de la web corporativa. Si se trata de limpiar la conciencia 2.0 por ahí no vamos bien. Eso sí, aparecen nuevas habilidades a desarrollar.
  • Este no es un tema de marketing. La red ofrece muchísimas oportunidades, algunas de ellas claramente relacionadas con el marketing. Pero la web 2.0 y las redes sociales son un fenómeno totalmente transversal que impacta en el plano estratégico y operativo.
  • Esto no es impuesto por un ente abstracto al estilo orwelliano. Las redes no son nada por sí mismas. Son lo que queramos que sean. Nadie tiene el control absoluto.
  • Esto no va de absentismo. El miedo a la falta de productividad a cargo de las redes es comparable al mismo miedo que provocó el teléfono o el que más tarde provocó el correo electrónico.
  • Esto no es un cambio. Es un proceso de cambio que no ha acabado, nadie sabe dónde está el techo ni si lo hay.
  • Esto no lo puede controlar la empresa. Aunque no se sea consciente ya se está en las redes sociales. La única decisión a tomar es si participar o no.
  • Esto no es estanco. Lo que haces en la red tiene repercusiones en la vida real y al revés.
Esto sí va de personas. Y va de conversaciones. Y de colaborar. Y de compartir. Y de comunicarse, de escuchar y de hablar. Y de relaciones. Va de personas, sí. Ellas son las protagonistas.


Y va de valores, de estrategias, de planes y políticas. Va de decisiones. 
Va de oportunidades, pero también de desnudas debilidades. Y va de innovación, de hacer las cosas de otra forma, nueva.
Y sí, también va de tecnologías, y de herramientas de trabajo, de nuevas habilidades. 

Y va de influir, no de ordenar.

Lo dicho, si te apetece venir estaré encantado de saludarte. Y si quieres comentar o aportar algo a lo ya expuesto tienes los comentarios para explayarte.

Nos vemos.

martes, abril 13, 2010


Premio "Vale la pena"

Ayer mismo mi amiga Bárbara (se conoce que llevada por la estima que nos tenemos) me envió a través de este blog un Premio "Vale la pena" Sobra decir que me hizo mucha ilusión, más viniendo de ella. Es una persona fantástica y una gran amiga que siempre sabe dónde y cuándo se le necesita. 

Y por si alguien no conoce su blog, os recomiendo que os paséis por allí a echar un vistazo: Resilencia.

El caso es que ahora me toca a mí repartir otros diez Premios "Vale la pena" a otros tantos blogs comentando porqué se lo concedo. Reglas que se deben seguir con este premio: colocar este mismo sello agradeciendo al escritor que os lo otorgó (Nota aclaratoria de mi parte: si a alguienhttp://www.alonsobarbara.blogspot.com le da pereza o simplemente no quiere, no hay problema) mencionando su blog, de tal manera que si clican en el sello reconduzca a dicho blog. Después pensar en diez blogueros para hacer una cadena con las mismas reglas, explicando lo mismo.

Así que allá vamos. El orden de la lista no quiere decir absolutamente nada (es alfabético) ni es ningún tipo de ranking ni nada por el estilo. Son sitios por los que me gusta pasar de vez en cuando, a los que respeto y admiro por su labor:
  1. Amb lletra de pal: Un blog emocionante, cálido y hecho con mucho cariño, de Anna.
  2. Betesiclicks: Porque @ultrasonica explica como nadie de qué va el 2.0
  3. ConGestiondepersonas: El blog de Nacho Muñoz donde habla de la gestión de personas, como él dice, sin pretensiones. Pues para no pretenderlo, apunta alto.
  4. El blog de David Soler: En Social Media @davidsoler es una referencia. Punto.
  5. El blog de Carme Pla: Interesantísimo blog con artículos sobre empresa, gestión y turismo, hecho desde Terres de l'Ebre. Sus sharismos con @yoriento ya son legendarios en la red.
  6. EnREDando: El blog de Alberto Blanco tiene una calidad en los contenidos admirable para los demás. Habla de recursos humanos y tecnologías de la información.
  7. Myadriapolis: amigo y colega, Àlex Vallès tiene una visión propia en lo que a personas y empresa se refiere. Daros una vuelta por su blog, vale la pena.
  8. Optimainfinito: Porque no da puntada sin hilo en lo que a GTD se refiere. El blog de José Miguel Bolívar es un fuera de serie. Sin duda.
  9. TIC Tarragona: Si quieres estar al corriente y al día de lo que se cuece en TIC en Tarragona este blog es imprescindible. 
  10. Xerraires: Un interesante colectivo dedicado a la difusión de las TIC.
Seguro que me he olvidado de muchísimos rincones en los que leyendo a su vera me quedé admirado de la originalidad, de la calidad o la pasión que ponían. Así que no están todos los que son, pero son todos los que están.

domingo, abril 11, 2010


El fast-food y las redes sociales

Que las redes sociales no acaban de penetrar en la empresa es un hecho. Lo mismo que es un hecho que la gente no sabe ni por dónde empezar. Las redes (igual que los bebés) no han llegado con manual de instrucciones, cada uno se monta su red según le parece. Y claro, están de moda. Así que todo bicho viviente tiene perfil en una o más redes, empezando por facebook por supuesto.

Es natural que en esta fase que estamos atravesando, de crecimiento alocado, de repente muchos tengan la sensación de que hay que subirse al carro aunque no sepan adónde va. De hecho no estoy seguro de que nadie lo sepa. Ayer leí una estadística (lo siento, olvidé donde...) que hasta el 65% de los internautas se conectaba a redes sociales al navegar.

Y claro, en uno de los departamentos donde empieza a sonar la musiquita de las redes es en recursos humanos. Palabras como networking, reclutamiento 2.0, branding, social media o parientes suyas empiezan a aparecer por doquier en el día a día y se colocan en lugares antes ocupados por otras como talento o balance scorecard. Sólo hay que entrar en twitter, xing o linkedin para comprobar cuántos perfiles petrificados existen por parte de responsables de recursos humanos de empresas pequeñas y no tan pequeñas. Personas que han entrado, se han dado de alta, más o menos han completado el perfil y listo. Erróneamente han creído que sólo por estar allí algo iba a cambiar. Luego cuando comentas algo sobre redes oyes esos comentarios tipo "pues yo no le veo ninguna utilidad, llevo dos años en noséquéredparaprofesionalesdenivel y no sirve para nada".

Normal. Eso se llama directorio, no red.

Hace falta mucha pedagogía en cómo hacer relaciones sea en el mundo real o sea en las redes sociales, profesionales o no. Obviamente no por darse de alta en ningún sitio nadie empieza de repente a ser tu amigo; ni siquiera un saludado. Así que no es de esperar que ni te lluevan ofertas de colaboraciones, nuevos proyectos o candidatos para un proceso de selección tan siquiera.

Y en el otro extremo encontramos a los coleccionistas de cromos. Igualmente, no sirve absolutamente para nada coleccionar "amigos" sin más en las redes. Porque esa es otra, la palabra "amigo" no ha estado nunca peor utilizada, desde luego. Tener cientos de contactos en twitter, facebook, linkedin o xing no dice demasiado por sí sólo. Todavía ayer un conocido social (es que no sé en qué categoría poner a alguien del que sólo sabes su nombre y te tiene añadido por todas partes) me pasó un enlace de una web en la que conseguir con métodos algo peregrinos cientos de seguidores en twitter en pocos días.
Si eso no va acompañado de relación real lo veo algo totalmente inútil.
¿Es posible mantener relación más o menos personal con cientos de personas vía twitter, por ejemplo? 
Pues no. Así lo veo yo, vamos. 

Así que ni tanto ni tan poco. Más vale ir construyendo red al ritmo que nos pida el cuerpo, lenta y cuidadosamente, como los pucheros antiguos. Con amor y cariño, cuidando el detalle, mimando los movimientos, los tiempos, templando el fuego y con mucha, mucha paciencia. 

lunes, marzo 29, 2010


Nueva Teaming Community













Mi buen amigo Jil van Eyle ha dado una vuelta de rosca más al Teaming. Recientemente se ha hecho público un proyecto que Jil viene gestando desde hace meses. Se trata de la Teaming Community, una comunidad online para poner en contacto a todos los que de una forma u otra practicamos el Teaming en su organización, empresa, asociación, club, ong, peña o lo que sea que sirva para seguir haciendo microdonaciones.

El caso es que esta comunidad permite seguir haciendo networking entre los que lo practicamos. A pesar de que el funcionamiento del Teaming es extremadamente sencillo y está al alcance de cualquiera a través de esta red puedes resolver todo tipo de dudas. Allí te encontrarás con otras personas que ya lo están practicando y con las que puedes contactar para compartir cualquier inquietud que tengas, seguro que eres bien recibido.
Además podrás comprobar en primera persona como la aplicación del Teaming realmente tiene pocos límites. Lo más habitual, y ésa es la idea original, es que se aplique en el ámbito de las empresas y organizaciones donde como sabes se retiene un euro de la nómina para destinarlo a fines benéficos. ¿Cuáles? Pues los que decidan los donantes, o sea, entre todos.
Hay experiencias muy creativas donde han aplicado el Teaming en, por ejemplo, peñas deportivas, escuelas de baile, grupos de amigos, colegios o incluso tú solo. El caso es hacer Teaming. 
Si quieres estar al corriente de lo que se cuece en esta comunidad lo mejor es que te suscribas a su RSS y por supuesto te des de alta en la comunidad si practicas o quieres practicar el Teaming en el futuro.
Si hay algún despistado que todavía no sepa lo que es con detalle podéis encontrar más información en la página que Jil preparó en su día y que todavía sigue activa o ver la entrevista que os dejo más abajo. 

Simplemente recordar de nuevo que es un sistema de microdonaciones voluntarias y mensuales de 1 € a través de las cuales las personas que hacen la donación deciden a qué la dedican.
Simple y directo. Sin intermediarios.
Y tú; ¿porqué no haces Teaming?

domingo, marzo 21, 2010


El making off de "Carta abierta de un desempleado"


Reina por un día. Así me sentí yo el pasado jueves. 
Y es que mi "Carta abierta de un desempleado a entrevistadores" ha provocado un petardazo de visitas, el primero, a éste mi humilde blog.

En cuanto puse el enlace en twitter empezó a ser re-tuiteado a través de la red lo que provocó una importante llegada de visitantes comparado con las cifras habituales. Pero el boom se produjo cuando Yoriento (!gracias!) publicó una entrada en su blog donde mi Carta Abierta formaba parte. 
El caso es que un lector llamado Angelito Magno (!más gracias!) marcó entonces mi artículo en menéame y la lió parda. La notita en cuestión ya va por 730 meneos y 162 votos en Bitácoras.

Para que os hagáis una idea mi blog habitualmente tiene entre 350-450 visitas mensuales, 43 seguidores en google connect y servidor en twitter tenía alrededor de 190 followers. 
Pues bien, la susodicha carta se puso ella solita en 6.000 visitas, cifras que a alguno le dejará frío pero como véis para este blog son astronómicas. Ahora ando por 240 seguidores en twitter y 58 en Gconnect. Mis artículos-notas raramente son comentados, y cuando lo son como máximo aparecen uno o dos. Hasta ahora llevamos 57.
Hoy domingo ya ha pasado la resaca, pero como véis la semana ha sido movidita por aquí.

En fin, aparte del subidón de ego, que si sube más ya tengo que cambiar de talla de camisa, hay algo que me ha llamado la atención.
Mi reducido círculo de lectores y seguidores han tuiteado más que comentado lo que ha dejado el terreno de los comentarios abonado para aquellos que esta semana han pasado por aquí. De entrada me ha hecho tomar mayor consciencia de qué papel juega twitter exactamente en mi presencia digital como bloguero. Y además, que por favor no parezca un reproche, da la sensación que ahora se trata de visitas más superficiales; con menos tiempo para comentar ya que en realidad se está leyendo desde la óptica de un timeline frenético que no para.

En los comentarios ha habido de todo, los que simplemente me felicitaban por la nota, los que la criticaban negativamente, los que me corrigen la ortografía y los que, sin comprender que era pura ficción-denuncia, o bien animaban al candidato o bien ponían a parir a RRHH o bien se acordaban de la madre del protagonista (figuradamente, por suerte).
Reconozco públicamente que una de las cosas que más me ha sorprendido (porque nunca había pasado aquí) y desde luego molestado es que alguien se permita el lujo de faltarte y ni siquiera deje su identidad, que lo haga poniendo un pírrico Anónimo. Sin embargo, comprendo sin aceptarlo que eso no es más que mi falta de costumbre en estas lides y que en otras casas es algo demasiado habitual.

Alguno me ha preguntado cómo se me ocurrió hacer una Carta Abierta y de dónde viene la idea. Cualquiera que me conozca medianamente aunque sea de oídas sabe que me gano la vida con una empresa que, entre otras cosas, hace selección de personal. Así que como todos comprenderéis rápidamente, también hay autocrítica en la carta. Vaya por delante.

Algo que siempre me entristece es ver a los candidatos cuando llegan; nerviosos, pendientes de detalles nimios, estúpidos. Unos tan preocupados de todo, otros tan descuidados de lo más fundamental. La niña que salida de la facultad llega pisando fuerte con sus primeros tacones que no sabe llevar. El resabiado pagado de sí mismo que condescendiente contesta como el que le están arrancando una muela. Aquél que con una corbata barata sobre una camisa con el cuello raído admite que sus pretensiones económicas son simplemente volver a tener ingresos. El tatuado y perforado que no quiere admitir que para ciertos empleos eso simplemente no está permitido. 

Pero todos están allí por un motivo, conseguir el empleo. Y después de muchas idas y venidas hay que comunicarles (a menudo por teléfono) que no son la persona seleccionada. Y ese momento me sigue pareciendo horroroso. No me gusta cuando la persona que llama lo hace con prisa, como un estorbo.
Y demasiado a menudo pienso cómo me sentiría yo mismo al otro lado del teléfono, sin haber comprendido absolutamente nada de tanta pregunta y tanta prueba. Hastiado de no ser escogido una vez más, dudando de si los consejos seguidos eran los adecuados o no. Y comprendo que a los candidatos algunas cuestiones les pueden parecer absurdas y aunque tengan algún sentido, los modos en cómo se les plantean y la nula explicación que a veces reciben hacen que todo pierda el crédito que debería tener.

Esa es una parte. La otra es culpa de Alejandro Sanz. No me va su obra en general, aunque admito que algunas canciones sí. No es una disculpa, pero si me van a etiquetar por algo que no sea por esto.
Se trata de "A la primera persona", cuando canta aquello de :

"Y a la primera persona que me lleve a la verdad
pienso entregarle mi tiempo, no quiero esperar más,
yo no te entiendo cuando me hablas ¡qué mala suerte!
y tú dices que la vida tiene cosas así de fuertes.

Yo te puedo contar cómo es una llama por dentro,
yo puedo decirte cuánto es que pesa su fuego,
y es que amar en soledad es como un pozo sin fondo
donde no existe ni Dios, donde no existen verdades.

Es todo tan relativo, como que estamos aquí,
no sabemos, pero, amor, dame sangre pa' vivir,
al menos tú lo sabías, al menos no te decía
que las cosas no eran como parecían."

Pues eso, muchas, muchísimas gracias a todos los que habéis pasado por aquí (aunque no volváis nunca más). Y muchas gracias también a los que habéis votado, meneado, tuiteado, mencionado, refrito o lo que sea que hayáis hecho con ella. Gracias a todos y hasta pronto.


miércoles, marzo 17, 2010


Carta abierta de un desempleado a los entrevistadores

























Estimados Señores,

Me he decidido a escribirles esta carta debido a mi creciente desánimo sobre mis posibilidades de superar un proceso de selección.
Nunca se me ha dado bien venderme en las entrevistas ni soy una persona extrovertida a la que le guste hablar de sí mismo. Sin embargo de lo que sí estoy seguro es de que soy un buen profesional. Pero es que en los últimos meses las cosas se han puesto muy difíciles.

Yo busco una empresa en la que poder trabajar de lo que yo sé, de contable. Cuando acabé los estudios entré a trabajar en la mayor empresa de mi ciudad, una pequeña ciudad del interior con un más pequeño polígono industrial. Se trataba de una empresa que fabricaba piezas para coches, así que estoy muy capacitado en todo lo que se refiere a control de costes y análisis de rentabilidad. Nunca tuve necesidad de cambiar de ciudad o de puesto, jamás nadie pensó que podrían cerrar un año antes. De hecho entré a trabajar allí porque mi padre era el Jefe de Taller y pudo arreglarlo hablando con el Director de la Planta. Al ser su hijo no tuve demasiados problemas para entrar allí y luego todo fue rodado.

Ha sido ahora cuándo he tenido que preparar mi curriculum. En el Servicio de Empleo me ayudó un orientador el cuál de hecho era funcionario desde muy joven y no había buscado un empleo en su vida. Aún así me proporcionó mucha información sobre dónde buscar el empleo y cómo afrontar un proceso. Él ya me expuso las dificultades a las que me enfrentaba y me puso en aviso de cómo estaba el mercado laboral. Pero se quedó corto.
Además me aconsejó un curso de Finanzas para no financieros que al final no resultó lo que yo esperaba. Mis compañeros de curso no tenían conocimientos básicos sobre contabilidad y eso hizo que muchas de las sesiones fuesen realmente repetitivas para mí.

Tengo 48 años y llevo ya más de uno en el paro. Me cuesta conseguir entrevistas, entiendo que la edad es un inconveniente, pero les aseguro que yo estoy dispuesto a trabajar como el que más. Ni mis conocimientos son obsoletos ni mis prácticas anticuadas. No comprendo como mi experiencia no es un valor seguro para muchas empresas; conozco mi trabajo en profundidad, algo que cuesta muchos años de dedicación. Y ahora me siento robado, dejado de lado por todos.

No entiendo muchas de las preguntas que ustedes hacen en las entrevistas. En la última la entrevistadora, que tendría por lo menos 20 años menos que yo, dedicó más tiempo a preguntarme por mis aficiones y gustos que por mis conocimientos de contabilidad. De hecho ella no conocía con profundidad las tareas que yo domino ni mucho menos las herramientas informáticas que utilizo con regularidad. Así que , ¿cómo iba a saber valorarme en justa medida?

Me cuesta comprender algunas de las pruebas que me hacen pasar. Recuerdo especialmente una en la que junto a otros candidatos teníamos que ir listando palabras que empezasen por P. ¿Con qué finalidad? Lo desconozco. En otra prueba había que emparejar fichas de dominó según una serie a completar.
Pero en ningún caso nadie me hizo cuadrar un balance, realizar un mínimo análisis de rentabilidad o ni siquiera poner a prueba mi habilidad con la informática.

Otras de las preguntas más hipócritas a las que he tenido que responder es que porqué me había presentado al proceso, o qué es lo que yo esperaba de la empresa, o si me había informado antes sobre ellos. Pero, ¿qué más dará? ¿De verdad eso es determinante? 
En el último proceso justo antes de acabar el entrevistador me pidió que le diera una razón por la que debía contratarme a mí y no a ningún otro candidato. ¡Pero si no les conozco!, ¿cómo voy a compararme? ¿Qué quiere que le diga? ¿Que le mienta? ¿Es eso? ¿Se trata de decir las palabras clave, justo esas que están deseando escuchar?


Un entrevistador que tendría la edad de mi hermano pequeño estuvo preguntándome sobre mi grado de implicación y compromiso en las empresas en las que había estado trabajando. Me pidió saber si me había informado de su empresa con antelación, si conocía los productos que fabricaban, si sabía en definitiva cuáles eran sus valores.


Miren, señores. Yo sólo quiero un empleo. Uno en el que volver a sentirme digno, uno que me permita levantarme todas las mañanas con nueva ilusión. Una empresa que me quiera por lo que contribuyo, que me respete y cuente conmigo. 


Así que por favor, hagan bien su trabajo que yo haré el mío.

jueves, febrero 04, 2010


Mi padre nunca tendrá twitter

Mi padre nació en 1935, pocos meses antes de que empezara la guerra.  
Mi padre no entendería twitter, se cachondearía si lo viera, ni siquiera tiene móvil ni lo quiere. Él es de los de irse directo a hablar con quién sea. Cara a cara, llamando a la puerta sin más. 
Mi abuelo, su padre, fue pescador toda su vida, así que durante la posguerra las cosas no fueron demasiado boyantes. De hecho mi abuelo tuvo que irse a la costa francesa a pescar para poder ganarse el jornal, algo que le costó una detención digamos poco amistosa, con paso por campo de retención incluido. Pero esa es otra historia.

Empezó mi padre a hacer pequeños trabajos a los once años, como muchos niños de aquella época, ni más ni menos. Y por supuesto no pudo cursar ningún tipo de formación superior ni por asomo. Desde muy joven hacía chapuzas para toda la familia, arreglos de madera, chapa o lo que se pusiera por delante. Así que para compensar su falta de estudios se hizo unos cursos a distancia como, por ejemplo, soldadura. 
El resultado fue que a lo largo de las siguientes décadas se ganó la vida dejándose la piel en un oscuro taller hasta que se jubiló a los 67 años, hace ahora ya siete. 

Durante su vida profesional fue muy respetado tanto por clientes como por proveedores y empleados. Y eso que mientras trabaja se transforma. Conoce de primera mano el significado de palabras como esfuerzo, sacrificio y exigencia. Y sobretodo es eso, muy exigente. Para él, un trabajo no está bien hasta que no está perfecto, insuperable.
Pero pide lo mismo a los demás y se indigna hasta límites que rozan el enfrentamiento personal. No tolera a los que no se esfuerzan en hacer las cosas bien. No puede con los que no dan la cara. No soporta a la gente que vive del cuento y del pelotazo a cuenta de la especulación y el engaño. Le duele porque sabe lo dura que puede llegar a ser la vida.

Así que ya ven, por mis venas corre sangre de clase trabajadora, pero sin heroicidades. Y claro, alguna cosa se tenía que heredar. Sucede que a mi también me indignan la mayoría de las cosas que ponen a mi padre muy nervioso. 

Me pone a cien el empresario que malgastando a espuertas a la vez consiente despidos injustos. Me pone enferma la empresa que tiene una sobrecarga de inútiles, pero hijos y sobrinos, en la dirección y echan a la mitad del personal del almacén o que echa a fijos para coger ETT's. No soporto a los que gastando fortunas en exotismos niegan un calefactor a la oficinista que pasa facturas al ordenador. No acepto al nuevo rico que llenó el aparcamiento de cochazos como cualquier ignorante y ahora dice que para mejorar la competitividad tiene que reducir la plantilla. 
No son topicazos, sé de lo que hablo.

Y por supuesto, por encima de todo, no puedo con los trepas, esas sanguijuelas capaces de embaucar a la dirección más bisoña y que son capaces de acumular cadáveres en el camino a cambio de un puesto. Escoria pura. Reniego de ellos.

El tiempo va dando y quitando, aunque a veces sólo sirva para poner la razón en el lugar que le corresponde. Más de uno está pagando los excesos de años anteriores, las alegrías en el malgasto y el derroche. La inexistencia de análisis en la toma de decisiones. Las inversiones exóticas e inoportunas, el exceso de apalancamiento para poder vaciar la caja y aventuras más que discutibles. 
Y por supuesto que no estoy generalizando, cargo sólo contra éstos, no digo que todos sean iguales ni mucho menos. Pero, puñetas, por favor, rigor en la gestión y compromiso con lo que se hace. 

A ver si todo esto sirve para poner un poco de orden y que la lección sirva para algo y quede durante mucho tiempo en las cabezas de los que puedan sobrevivir.