martes, enero 13, 2009

Capacitación: ¿gasto o inversión?

La gente no compra productos, compra lo que los productos hacen por ellos” Wolfgang Castillo Castro.
¿Gasto o inversión?, es uno de los interrogantes que acompaña a los gerentes cuando deben tomar la decisión de asignar recursos económicos para formar, capacitar o entrenar a su personal.
¿Sirve para algo la capacitación?, Claro que sí, es una oportunidad que tiene la empresa para desarrollar en sus colaboradores sus potencialidades y ponerlas al servicio de sus resultados corporativos. José Manuel Vecino, Gerente de Jobmanagementvision.com comenta algunos de los beneficios que podemos observar en un plan de capacitación orientado al mejoramiento de las competencias y capacidades del personal:
1. Desarrollo de compromiso frente a la tarea y la organización.
2. Incremento de la productividad personal y de los equipos.
3. Apoyo en la auto motivación para el desarrollo de su gestión.
4. Auto conocimiento de fortalezas y debilidades en cada persona.
5. Puesta en práctica de habilidades gerenciales
6. Mejoramiento del trabajo en equipo y del equipo de trabajo.
7. Valoración de sus propias capacidades (Auto confianza).
8. Actualización de conocimientos especializados.
9. Innovación en las prácticas gerenciales y de gestión.
10. Reconocimiento de competencias y conocimientos a desarrollar.

Finalmente, la capacitación es un medio para lograr los resultados de mejoramiento esperado en el personal y de productividad para la organización, pero no es el único, existen otro tipo de intervenciones que pueden llevar a los resultados esperados de tal manera que por fin los gerentes puedan decir con entusiasmo que valió la pena la inversión (no el gasto) que se hizo en capacitación.

¿Qué esperar de un proceso de capacitación?, Esta pregunta, presente cada vez que iniciamos un programa de formación y desarrollo para el personal, nos acosa sin que podamos dar una respuesta satisfactoria evidenciable a pesar de los esfuerzos y recursos que cada año dedicamos a seminarios, talleres y conferencias.
En los últimos años se han desarrollado e implementado herramientas orientadas a medir el impacto de la capacitación y verificar el retorno sobre la inversión. Algunos de estos instrumentos miden el mejoramiento del desempeño en el puesto de trabajo y desarrollan modelos que permiten establecer la curva de aprendizaje en cada uno de los participantes en las actividades de capacitación. Otros modelos miden el cierre de la brecha entre las competencias esperadas por la organización y las ‘potenciables’ en los candidatos que participan en programas de formación y coach orientados a los aprendizajes comportamentales.
Por otra parte, y creo no equivocarme, la gran expectativa de quienes tienen la responsabilidad de gerenciar los procesos de capacitación es la de poder medir los resultados de las intervenciones de desarrollo y formación en resultados económicos tangibles: más ingresos, más clientes y mayor posicionamiento en el mercado.
Sin embargo creo que es importante tener clara la diferencia entre productividad y competitividad para preguntarnos si es posible garantizar los resultados comerciales y financieros de la organización a partir de las intervenciones en capacitación. Es de mucho impacto medir la capacitación y sus resultados, pero en términos de mejora en la productividad y en términos de personas y equipos competentes que garanticen un producto o servicio acorde a las expectativas del cliente.
Creo que podemos esperar mucho de la capacitación siempre y cuando sea entendida como un soporte al desarrollo de la estrategia corporativa y seamos concientes del alcance que tiene y también de sus limitaciones.
Àngela Pujol - apujol@tauformacion.com

jueves, diciembre 25, 2008


El autónomo, ese personaje...

Recientemente una afortunada campaña de telefonía destacaba el papel del autónomo casi como especie en extinción, como algo a observar. Se destacan en la campaña su obsesión por el control de costes y también la ausencia de un "paraguas" de empresa en la escena en que el autónomo está en el autobús rodeado de personas con jamones...
Está claro que el autónomo no es (no somos) una especie en vías de extinción ni mucho menos, pero realmente está acusando la crisis de forma muy especial. Todo el mundo tiene más o menos claro la escasez de coberturas que tienen los autónomos. Un colega mío dice que si quieres tener salud de hierro lo mejor es hacerte autónomo, jamás cogerás una baja...
Sólo en Catalunya han desaparecido 14.000 autónomos en los últimos seis meses, cuando la crisis ha apretado más fuerte. Hay que recordar que el autónomo puede ser simplemente alguien que trabaja por su cuenta, pero que a menudo es un empleador de terceros. Un autónomo puede contratar a otras personas con este régimen y así lo hacen. Existen otras opciones, por ejemplo, socios de sociedades limitadas con un 50% o más deben obligatoriamente ser autónomos y no pueden cotizar en el régimen general. Es obvio también que en estos últimos casos los autónomos son habitualmente generadores de puestos de trabajo ya que difícilmente uno crea una sociedad limitada si no tiene intención de crecer en su estructura. Algunos autónomos en cambio cotizan en este régimen pero trabajan en exclusiva para alguna empresa con la que tienen relación comercial. Esta última opción es muy frecuente en la construcción y sectores afines, sea empleando a terceros o no.
Así que ya vemos que el autónomo es a menudo un generador de empleo y un embrión de sociedades, de hecho, podemos considerarlos empresas, aunque sea de un tamaño muy reducido. Pero, ¿qué empresa no ha empezado con un tamaño muy reducido?
Por eso me parece especialmente grave que en este eslabón tan débil haya una bajada tan significativa de actividad, son un termómetro muy claro de lo que puede pasar en el próximo semestre. La nuestra es una economía de pymes y de micropymes, en un tanto por ciento aplastante. Son el corazón de eso que llamamos el tejido empresarial y los que más van a sufrir los efectos de la crisis.
Nadie ha visto un plan de rescate para autónomos, ni ayudas especiales, ni financiación en mejores condiciones, ni nada por el estilo. Cuando un autónomo invierte en un nuevo proyecto, en un local o en una maquinaria habitualmente la Agencia Tributaria le debe una devolución de IVA que se puede retardar ¡hasta un año! ¿Cómo va a sobrevivir ese proyecto? ¿Puede ir al banco a buscar financiación?
Cuando las empresas punteras están reduciendo personal, cuando la construcción ha frenado ya del todo está claro que los autónomos se van a ver muy perjudicados en tanto que su estructura es mínima y la dependencia directa de su actividad es excesiva. Pero no es menos cierto que hay muchísimos autónomos con proyectos empresariales viables y con futuro que por circunstancias del entorno van a tener que cerrar. Y es una lástima, porque eso hará que la recuperación sea más lenta y dura para todos, no nos olvidemos que cuando caen autónomos también caen empleados suyos.
De todas formas otro aspecto no menos grave y que va a provocar problemas muy serios es la morosidad. Es decir, que llegue el vencimiento de una factura y el autónomo no pueda cobrarla por insolvencia del cliente o por un exceso de laxitud en la formas. Por ejemplo, con la Administración Pública.
No es extraño ver plazos de cobro de seis meses o más, cuando el principal coste de un autónomo tranquilamente puede ser el del personal, que se paga cada treinta días. En este contexto donde los bancos no dan financiación para el circulante es clave que se ponga algo de sensatez en los plazos de pago. Ya está bien de pensar que seis meses es un plazo aceptable para alguien, y menos para la Administración.
Desde sus diferentes instituciones y organismos deberían velar por cumplir los plazos establecidos e incluso por acortarlos. Y en esto se debería ser serio y riguroso, si es necesario con una ley sobre plazos y condiciones comerciales de una vez que sea respetada por todos, y en especial, por el legislador.
Son días para pedir deseos, ¿verdad?
Feliz Año Nuevo

jueves, diciembre 18, 2008


Aumento de productividad

No es nuevo, pero no por eso menos elocuente.

Se trata de Terry Tate, el último fichaje de una gran empresa para aumentar su productividad. Bueno, en fin, no es más que una "broma" que en realidad pertenece a una campaña de Reebok de hace ya algún tiempo.

Pero con la que está cayendo seguro que más de uno habrá tenido extrañas tentaciones para hacer que aumente la productividad y el compañerismo.

A continuación os pongo un video de Youtube con subtítulos, pero sobra decir que podeís encontrar todo tipo de derivas y secuelas en el mismo youtube.
Por una vez toca sonreir.






sábado, noviembre 29, 2008


Innovación para la crisis

En períodos de crisis/recesión como el que atraviesa nuestra economía son numerosas las organizaciones que bloquean la innovación y se centran en aquellas actividades que tradicionalmente han generado el cash-flow. Es como la vieja parábola del padre y el hijo que deciden reducir su actividad hasta que finalmente han de cerrar...
Es precisamente ahora cuando es más crítico exprimir el conocimiento y las ideas de las personas de nuestra organización para organizar un modelo que en base al valor añadido al cliente proponga nuevos o alterados productos o servicios. Y desde luego, eso se hace en base a las personas, no en base a grandes inversiones en laboratorios de investigación.
Desde Infonomia hace ya bastante tiempo que vienen machacando este clavo y desde luego tienen las ideas muy claras.
Según Alfons Cornellà el modelo está basado en tres aspectos fundamentales: convertir ideas que aporten valor al cliente que finalmente se puedan transformar en resultados. La innovación debe conseguir generar rendimientos económico-financieros para la organización, pero no partir de ese objetivo, sino de una observación del cliente y de sus necesidades. Es a partir de ahí como podremos generar nuevas ideas que se acerquen a ellos y les aporten un nuevo valor que permitirá no sólo la supervivencia sino la generación de nuevos y originales negocios.
Todo ello debe estar ligado por un fuerte y potente liderazgo impulsor. Sobra a estas alturas decir qué tipo de liderazgo es el que consigue convertir las motivaciones en ideas y se convierte en aglutinador de voluntades. Aquí reside la clave de que nuestra organización pueda dar un paso adelante y convertir ideas en generación de cash-flow o que, por el contrario, se vea inmersa en un entorno económico-financiero extremadamente adverso.
Cabe destacar que por innovación no entendemos sólo nuevos productos producto de carísimas y largas investigaciones sino nuevos o alterados servicios que simplemente aporten un valor al cliente y que por tanto se puedan convertir en ingresos.
Ésta es una época complicada y compleja, crecientemente compleja. Esta llena de amenazas, pero también lo puede estar de oportunidades. Para identificarlas hay que esforzarse en observar pero luego también hay que ponerse las pilas en la generación de ideas y para ello será necesario tender a modelos participativos en la decisión, a auténticos equipos de trabajo, a patrones y sistemas que no encorseten y que dejen margen a la creatividad.
Como ellos lo explican muchísimo mejor que yo os pongo aquí un vídeo que también podéis visualizar en la web de Infonomia.tv.


jueves, noviembre 27, 2008


Liderazgo en la adversidad

El 5 de diciembre de 1914 partió la Expedición Imperial Transantártica Británica capitaneada por sir Ernest Shackleton con el único objetivo de poder realizar la primera travesía continental en el desconocido territorio de la Antártida. La historia de Shackleton y los suyos es espeluznante, un auténtico ejemplo de comportamiento en situaciones límite en entornos duros, muy duros.

Sin ninguna duda en estos días es especialmente conveniente recordar a Shackleton, sus hazañas y cuáles son las enseñanzas que podemos trasladar a este entorno de crisis.

La suya es una historia de fracaso porque no consiguieron su objetivo, no fueron los primeros en conseguir la hazaña. Sin embargo se puede considerar una auténtica historia de héroes con éxito ya que después de todo tipo de penurias nadie falleció ni hubo que lamentar graves heridos.


45 días después de su partida el hielo atrapó a su nave, el Endurance, condenándola al hundimiento al partirse en dos. Todavía quedaban 96 kilómetros para llegar al Polo Sur y la expedición ya estaba seriamente comprometida. Después de varios meses intentando lo imposible decidieron hacerse al mar. Para intentar la épica contaban con botes salvavidas y trineos...que pesaban casi quinientos kilos. Para llegar al mar debían hacer una marcha de cientos de kilómetros. Cargaron los botes en los trineos y la tripulación se puso a tirar. Al final de los dos primeros días habían recorrido tres kilómetros. Finalmente en abril de 1916 se lanzaron los botes al mar una vez que se abrieron los bloques de hielo que se lo impedían. Habían pasado 18 meses. El viaje duró cinco días a traves de aguas tan heladas que las olas se congelaban al tocar su ropa. Consiguieron llegar a un inhóspito lugar llamado Isla Elefante. Viendo que allí no tenían ninguna opción de ser rescatados Shackleton decidió embarcarse de nuevo en un bote con un reducido grupo de colaboradores, los más expertos para la tarea. A fin de cuentas, se iban a jugar la vida por última vez.

Dieciséis días más tarde consiguieron inesperadamente llegar a la isla Georgia del Sur, la cual albergaba una estación ballenera permanente. Tuvieron la mala suerte de llegar por el extremo menos adecuado y todavía les quedaba subir una montaña de más de 1.500 metros. La marcha duró tres días más. Cuando finalmente llegaron a la estación ballenera se repusieron y tuvieron que organizar hasta tres expediciones diferentes para intentar llegar hasta la tripulación. El 30 de agosto de 1916 (634 días después de la partida) toda la expedición fue rescatada.

La mayoría os estaréis preguntando cómo lo hicieron. Alguno pensará que en esas circunstancias es normal que surja la unión y las personas puedan llegar hasta límites insospechados. Quizás sí, o quizás no. Casi nadie sabe que en las mismas fechas hubo otra expedición con los mismos objetivos, el Karluk. La tripulación del Karluk en cambio se convirtió en una auténtica banda de egoístas donde la mentira, el robo y las trampas eran moneda de cambio. Todos fallecieron.

Hay muchísima documentación sobre Shackleton, más abajo pongo algunas referencias. Sin embargo yo recomiendo un libro que a mí me hizo conocer el gran Lluís Torras: Lecciones de Liderazgo de Dennis Perkins. En este libro Perkins hace una relación de aquellos factores clave que hacen que este caso sea digno de estudio y análisis:

1. Visión y victorias rápidas: nunca pierda de vista la última meta y concentre su energía en objetivos a corto plazo

2. Simbolismo y ejemplo personal: dé ejempo personal con símbolos y conductas visibles y fáciles de recordar.

3. Optimismo y realidad. Inspire optimismo y autoconfianza, pero aférrese a la realidad.

4. Resistencia. Cuide de sí mismo, mantenga su resistencia y déjese de complejos de culpa.

5. El mensaje de grupo: refuerce constantemente el mensaje de grupo: "somos uno, viviremos o moriremos juntos".

6. Valores clave de equipo: Minimice las diferencias de estatus e insista en la cortesía y el respeto mutuo.

7. Conflicto: domine el conflicto. Maneje el enfado en dosis pequeñas, atraiga a los disidentes e impida luchas de poder innecesarias.

8. Relájese: Encuentre algo que celebrar y algún motivo con el que reír.

9. Riesgo: esté dispuesto a asumir el Gran Riesgo.

10. Creatividad tenaz: nunca abandone, siempre hay otro movimiento.

Sin ningún tipo de dudas fue el estilo de liderazgo impuesto por Shackleton (y seguido y copiado por muchos de sus colaboradores) la clave que hizo que este grupo consiguiera sobrevivir. En el libro de Perkins se analiza con todo tipo de detalles todos estos aspectos y se puede conocer también la terrible historia de estos hombres que enfrentándose al peor de los entornos consiguió sobrevivir. Sir Edmund Hillary, el primero que subió al Everest y también el primero en cruzar la Antártida, escribió: "cuando surge el desastre y no queda esperanza, arrodíllate y reza a Shackleton".

Esta es una crisis sin precedentes. Muchas organizaciones se verán obligadas a cerrar, sin duda. Pero muchas otras sobrevivirán a tanta contrariedad y depende en buena parte de las personas que están en ella que lo consigan o no.

Las malas artes, la traición, la mentira y la falta de unión llevan al fracaso. El espíritu de equipo, el sentimiento de pertenencia, el sacrificio y el trabajo duro acercan al éxito.

Referencias:

Google earth: buscad "Shackleton path", toda la ruta paso a paso con fotografías originales (en la expedición viajaba un fotógrafo)

The Endurance: Shackleton's legendary Antartic Expedition. Caroline Alexander. Fantástico libro de fotografías, este link es de Amazon.com

The Endurance - Shackleton's Legendary Antarctic . Documental narrado por Liam Neeson.

Youtube; está plagado de videos, aquí os pongo uno muy breve: