martes, noviembre 17, 2009


El salario; ¿es importante ahora?





La importancia del salario, así se llamaba la entrada que publiqué aquí mismo en abril del 2007. Por aquel entonces servidor de ustedes ponía en duda que el salario fuera la única fuente de motivación. 


Con el tiempo esta entrada se ha convertido en la más visitada de mi humilde blog, especialmente de un año a esta parte. Por cierto, voy asumiendo que nunca comprenderé la relación entre visitas y comentarios; dimito. Pero eso ya es otra historia…


Ahora que demasiada gente ha perdido el empleo parece absurdo hablar de cuál es la motivación en el trabajo; ahora que la primera preocupación es encontrar de nuevo un empleo, ¿verdad?
Cualquiera le cuenta al que está en la cola del paro que además del salario debe observar otros factores como el trato, la proyección profesional, formación, posibilidades de promoción o políticas de conciliación. Te echa a los cocodrilos, y a lo mejor con razón.


No obstante mi particular experiencia personal me dice que no todos los profesionales cogen lo primero que les pasa por delante. Como todo en esta vida, no es recomendable generalizar. Como diría un gallego, depende. No todas las situaciones son iguales, así que vamos por partes.


Visto lo visto, los factores que probablemente puedan marcar la diferencia para mí son dos. En primer lugar eso que llamamos empleabilidad y que a menudo es más una sensación que una realidad tangible y mensurable. 
Y en segundo lugar (last but not least) cómo de defensiva sea nuestra posición económica. O sea, cuánto podemos aguantar rechazando empleos poco interesantes. Con estas dos variables podemos encontrarnos pues con circunstancias muy diferentes que facilitarán comportamientos y decisiones diferentes.


Dicho esto, no se le escapa a nadie que muchísimas personas están al final de su prestación por desempleo, con la deuda de su hipoteca a cuestas, la cuenta bancaria temblando y con unas perspectivas profesionales digamos difíciles, por decirlo suave. O sea, con baja empleabilidad y baja posición económica defensiva. 


Decirles ahora que se equivocaron con el sector profesional que fueron escogiendo, o con los estudios que realizaron, o con los que abandonaron o con las oportunidades que rechazaron les va a servir de bien poco para matar las urgencias. Redirigir una carrera profesional es posible, pero lleva esfuerzo, constancia y tiempo. Lo mejor sería trazar un plan medio y largo plazo a la vez que tomar acciones a corto que mientras tanto llenen la nevera…


Y esperando que no resulte ofensivo para los que buscan empleo, no todo el mundo está en esa situación. Hay profesionales buscando un empleo que además signifique una buena oportunidad profesional. Y también es lícito. Se sienten más empleables y eso hace tener menos miedo al fracaso, lo cual limita menos nuestra capacidad de actuación y decisión.
Si además tienen posibilidades de disponer de más tiempo para decidir pueden descartar oportunidades laborales que les surjan si el proyecto no les parece lo suficientemente atractivo. Eso sí, seguramente estamos hablando de una pequeña minoría.


¿Conclusiones? Pues que lo que nos motiva o nos desmotiva (como ya sabíamos) es algo individual y muy personalizado. Así que como siempre ha sido depende de las circunstancias de cada uno se valorarán más o menos determinados elementos, entre ellos el salario.


Pero otra conclusión contundente es que cuando no tenemos empleo ni cobertura económica difícilmente nos estaremos preguntando por aspectos más cualitativos. 

6 comentarios:

J. Frisas dijo...

Entiendo que defiendes la importancia del esfuerzo en la vida. Y objeto de ese esfuerzo la preparación profesional.
Que bueno que esto lo entendiesen nuestro gobernantes.
Entiendo tu decepción ante visitas y comentarios. En verdad cuesta que la gente participe en los contenidos y opiniones.
Pero no desesperes, yo finalmente empleo mi blog, para desarrollar mis reflexiones personales y crecer personalmente. si además sirven a alguien estupendo.
Bueno compañero, hay como no podia ser de otra forma te dejo los mios para que te pases y dejes tu granito de arena en ellos.

Gracias
http://micomunidadmihogar.blogspot.com/
http://traselviaje.blogspot.com/

Unknown dijo...

Gracias por pasarte por aquí! No es que desespere con lo de los comentarios, pero es que a veces choca ver qué tipo de entradas provocan reacciones y otras en las que confías generar más diálgo, pues nada. En fin, habrá que seguir insistiendo...Un abrazo

Juanra Santos dijo...

Interesante lo que planteas, que yo resumiría (atrevidamente), como "primero el menú, luego ya pediré la carta". Pero no creo que sea solo en este momento, en plena crisis global y local. Cuando no había crisis (o eso creiamos) muchos colectivos como jovenes en busca de primer empleo, mayores de 45, personas con discapacidad, etc., su objetivo primario básico es conseguir empleo a cualquier precio (sueldo).
En fin, te dejo esta reflexión.

Unknown dijo...

Hola Juanra!! Muchas gracias por dejar un comentario!!!
Efectivamente la crisis no tiene la exclusiva de las situaciones con riesgo (o certeza) de exclusión.
Lo único que ha hecho es acercar a muchas más personas a esas circunstancias, que siempre han existido. Como siempre, todo es relativo.
Hasta pronto amigo!

Flor dijo...

Buenas, Coincido con la entrada, y tambien es algo que voy buscando en mis desiciones y elecciones profesionales.
Buscar trabajos con un buen proyecto, porque el dia de mañana es eso lo que me permite seguirme desarrollando y poder seguir eligiendo.
Desarrollar mi empleabilidad, en resumen.

Unknown dijo...

Gracias por pasar por aquí Flor. Coincido contigo que desarrollar una carrera profesional satisfactoria tiene que ver con la constancia y la coherencia, espero verte pronto por aquí!