jueves, abril 23, 2009


Aniversario blog

Hace ahora dos años que me decidí a iniciar este blog. Y lo hice sin una clara estrategia, ni con un conocimiento claro del mundo 2.0, las redes sociales y sus posibilidades. De hecho, a menudo me siento un ignorante en estos aspectos. Lo hice simplemente porque me apetecía, porque tenía ganas de compartir con otras personas mis ideas y opiniones en un ámbito determinado, el de la extraña relación entre empresas y personas.

Hoy puedo decir que mis lectores y seguidores han ido aumentando y eso añade algo de presión. No es lo mismo escribir cuando nadie te lee que saber que al otro lado otras personas revisan tus textos. En este tiempo me he llevado grandes y positivas respuestas agradables al ver que personas de mi entorno leían mis textos o que otras a las que yo consideraba de referencia también estaban pendientes de un nuevo post.

El blog también me ha permitido conocer personalmente a colegas de blogosfera con los que uno comparte intereses, opiniones y en definitiva este raro viaje que es la vida.

En este tiempo el entorno económico ha cambiado en profundidad, tal vez algunas cosas ya nunca serán iguales. Las conversaciones que uno proponía hace unos meses ahora pueden parecer fuera de lugar. Las empresas en su mayoría están más pendientes de ahorrar costes incluido el de personal más que de poner las personas en el centro de su estrategia. Sigo pensando que unas situaciones son más que justificadas pero que a la vez se pagan ahora los peajes de la mala gestión, los excesos de nuevos ricos, las malas prácticas, la ineficacia, la baja productividad, etc. Y eso era algo que se debía haber gestionado mejor antes de llegar a amputaciones tan severas como las que vemos todos los días.

No obstante, uno es optimista y sobretodo de mentalidad positiva. Estoy convencido que llegará un día en el que claramente las personas serán el centro de todo. Estoy convencido que un mal jefe será alguien sin futuro. Estoy convencido que el liderazgo será algo bien entendido y más potenciado.

Sé que un día se escuchará más que se hablará. Y cuando ese día llegue todos tendremos unas empresas mejores en las que trabajar.

Mientras tanto, y si mis obligaciones me lo permiten, seguiré publicando entradas.

Feliz Sant Jordi.

jueves, febrero 26, 2009


Queda prohibido hablar de crisis (ups!)

Senior Manager en una reciente entrada nos invita a dejar de mencionar la palabra mágica, palabra de seis letras, con dos íes, causante de todas las calamidades que uno se pueda imaginar...


Dice con razón SM que la sobreexposición al tema de marras hace que perdamos la perspectiva y lleguemos a confundir la causa con la consecuencia. Es decir, el contexto económico no es producto de la crisis, es la causa.


Si a mi me aparece un molesto sarpullido en la piel y el médico me diagnostica una dolencia nerviosa es evidente que la dolencia no la causa el sarpullido, sino al revés. Pues eso.


Desde los medios de comunicación estamos sometidos a un bombardeo de noticias constante y de gran impacto todas con un enfoque parecido, destacando de forma muy notable los aspectos negativos, que los hay y muchos, sobretodo cuando hablamos de personas que lo están pasando realmente mal.
Pero es que esto no deja de ser un enfoque reactivo como una casa ante una situación que requiere un plus de esfuerzo en muchos sentidos. Para superarla y para evitar que se vuelva a repetir, deberemos actuar cambiando modelos de crecimiento económico basados en la especulación por modelos basados en el conocimiento, el valor añadido y la innovación. Y para ello habrá que volver a hablar de valores como el trabajo, el sacrificio y el esfuerzo. Y vaticino que las miradas volverán sobre las personas como factor clave de éxito, pero honestamente, no de boquilla.
Como yo no soy ningún experto intento escuchar a los que se supone que lo son, que por cierto, casi ninguno acierta o acertó con las previsiones. Y dicen los expertos que esta crisis tiene mucho que ver con la confianza. O mejor dicho, con la ausencia de confianza. Pero, ¿confianza en quién o en qué? ¿En los bancos? ¿En el sistema en sí mismo? ¿En los líderes políticos? ¿En nosotros mismos? Pues seguramente un poco de todo.

Así que queda oficialmente prohibida a partir de aquí en este blog la palabrita de marras, pero no porque queramos negar la realidad. Sino porque lo que se pretende es centrarnos en los aspectos, acciones y enfoques que nos ayudarán a salir de ésta.

Invito asimismo a cualquiera que tenga capacidad de influir en su entorno que deje de estar permanentemente pegado a este enfoque y consiga modificarlo. Esto vale para los blogs pero también para la vida cotidiana, para las conversaciones del café, para las charlas con los amigos y con la familia y para las reuniones.


Si lo que nos falta es confianza, por favor, sírvanse que es gratis.

Copio y pego la entrada de Senior Manager original aquí para vuestra referencia:





Por Senior Manager, en 25 de Febrero de 2009

Seguro que conoces esa palabra… ¡Si, esa misma! …Tiene seis letras y actualmente está en boca de todos

Es incluida de forma sistemática y casi obligada en cualquier conversación formal o informal, afectando el origen y el final de todas las conversaciones.
Aparece constantemente en las portadas de todos los diarios, e innumerables veces en sus páginas interiores.

Los telediarios y noticieros radiales no se cansan de repetirla, y los comentaristas la utilizan hasta la saciedad.

Está siendo catalogada como la culpable de todo lo malo que ha sucedido y que pueda suceder en la economía, en la sociedad, en el país y en el mundo.

Su influencia negativa nos está afectando inconscientemente, y el hecho de mencionarla y escucharla de forma continuada, nos está haciendo mucho daño tanto físico como mental.
Ya ha dejado de ser sólo una consecuencia y ha pasado a convertirse en una causa, así que su efecto es envolvente y repetitivo, y su ciclo actual parece no tener un final predecible en el corto plazo… en fin… que ya sabéis de cuál palabra estamos hablando ¿no?

Es difícil determinar con hechos cómo se ha visto afectada nuestra vida (salud, trabajo, relaciones, etc.) por culpa de esta palabra, y no sabemos hasta que punto nos puede seguir afectando negativamente si continuamos recibiendo su perniciosa influencia.

Pero a pesar de lo anterior, podemos hacer algo útil para tratar de mitigar su impacto e intentar crear un poco de conciencia colectiva en ese sentido.

No se pretende ocultar la situación actual, sino más bien que decidamos por nosotros mismos si aceptamos (o no), que los medios nos sigan atacando y debilitando nuestra moral de forma irresponsable cada vez que mencionan esta palabra con el único fin de vender noticias.

Propongo no escribirla más, no mencionarla más y no escucharla más… y en su lugar (cuando sea absolutamente necesario) utilizar un eufemismo.

También propongo difundir el contenido de este artículo como una especie de campaña global, contribuyendo desde nuestros blogs a erradicar (en la medida de lo posible) el uso de esta palabra.

Es muy probable que si dejamos de mencionarla y publicarla como lo hemos hecho hasta ahora, podemos contribuir a reconvertir la situación tangible que la engendra, en una nueva situación menos pesimista y más positiva.

Si logramos alcanzar, aunque sea parcialmente, este objetivo; podremos centrarnos mejor, y dedicarnos de lleno a los aspectos que van a permitir solucionar de forma rápida y eficiente la situación que estamos viviendo y que tanto nos afecta por igual.

Por lo tanto, esa palabra, queda vedada y prohibida en este blog …¿Te apuntas?

Si piensas que puedes ayudar con un granito de arena a cambiar las cosas, publica este texto en tu blog y únete a esta propuesta.

Nota: (aclaratoria para los más rebuscados) Esta entrada no tiene connotaciones políticas y sólo puede interpretarse como una forma de ser positivos frente a esta situación, ya que todos la estamos sufriendo. Tampoco pretende esconder lo que está pasando, ni negarlo con el hecho de no mencionar esta palabra…no es eso; más bien es tratar de cambiar el humor a la gente, mientras todos seguimos trabajando por salir lo antes posible de la palabra innombrable, eso es todo.

Senior Manager

miércoles, febrero 18, 2009


La vida es eso que te ocurre mientras haces planes

Llevo últimamente una agenda demasiado cargada de notas, citas, recordatorios, planes y tareas. Esta misma mañana conseguí llegar pronto a la oficina. En mi planning debía revisar los comentarios que Senior Manager, Yoriento y Àlex Valles habían dejado en mi post sobre emprendedores y funcionarios. Tocaba reflexionar sobre si son más o menos necesarios o convenientes. Un breve repaso por otros blogs y a teorizar sobre actitudes, paradigmas y otras monsergas. Una fugaz pasada por Facebook y Xing (gracias Àlex por tu invitación) y al tajo.

Acto seguido, limpieza de correos y descarte por proridades. Maldito e-mail, la que nos está liando...

A continuación he podido dedicarme a elaborar algunas propuestas para este raro 2009. Quizás al final no sea tan mal año. Veremos. Quedaba dar unos esbozos a un par de calendarios, revisar un guión y pasar ciertos correos. Todavía me ha quedado tiempo para charlar con Marcelo (OK Team), un buen tipo. Hemos hablado de la crisis, cómo no, pero también de nuevos planes para este año. Se pueden hacer grandes cosas todavía y a pesar de todo.

Ideas, planes, proyectos...

Eso era esta mañana, hasta las 11:30, hasta que sonó mi teléfono. Eso valía hasta entonces, cuando sólo tenía una hija. Porque esta tarde he vuelto a ser padre, esta vez de gemelos. Dos preciosos y contundentes bebés que llegaron por sorpresa, sin avisar, sin pedir permiso.

Y ya, hasta aquí. Se paró todo, de repente el mundo gira entorno a ellos y el resto de las cosas pierde importancia con prisa, con urgencia.

Por eso una vez más debo darle la razón a John Lennon con eso de que «la vida es eso que te sucede mientras haces planes».

Y por cierto, no me riñan por no es escribirles durante unos días. Pueden releer viejas entradas del 2008 o incluso del 2007. No hablan de crisis, así que tal vez sea mejor así, ¿no les parece?
Escrito en la madrugada del miércoles 18, entre pañal y pañal...

lunes, febrero 16, 2009


¿Quién quiere ser empresario? Los inconvenientes de montar tu empresa.

Durante estas semanas estoy participando de nuevo en las V Jornades d'Orientació Professional con la URV. Me gusta tratar con los más jóvenes, alguna vez ya lo he comentado aquí.
Normalmente les hago un par de preguntas sobre la marcha, a mano alzada. ¿Cuántos aspiráis a ser funcionarios con plaza fija algún día? La mitad.
¿A cuántos os gustaría tener vuestra propia empresa? Uno (¡una!) de treinta.
Entiendo que este no es el mejor momento para venderle a nadie la idea de que se meta a empresario, pero es que los resultados del año pasado tampoco fueron mucho mejores, tres de treinta...
¿Porqué no tienen el gusanillo de tener su propia empresa? Pues seguro que será que ven más inconvenientes que beneficios, fijo. Porque lo que no son es tontos. Y además están técnicamente muy bien preparados, es una generación con mucha formación reglada, experiencias internacionales y algun máster en la cartera.
Me atrevo a recoger aquí sus propios comentarios:
  • La figura del empresario no es atractiva. Es contracultural. Rechazan el aura de explotadores y del comercio a la antigua usanza. No se plantean llevar su propio estilo, ven en ello un mundo ajeno a ellos donde no van a encajar.
  • ¿Con qué dinero? Alguno tiene una idea más o menos buena, más o menos original, pero no tienen un duro. Y claro, ¿quién se lo va a fiar? En un entorno financiero como el actual esto se pone todavía mucho peor.
  • Cobertura. ¿Qué pasa si no va bien? ¿Tendré algún tipo de subsidio? Porque si trabajo para un tercero y me lleva al paro me deberá pagar una indemnización y recibiré un subsidio durante un año. ¿Y si me hago empresario? Además de hacer frente a todas las deudas generadas nadie me dará a mi un subsidio.
  • Contactos. Vale, supongamos que tengo una idea. ¿Quién me la va a comprar? ¿Cómo puedo llegar a esos clientes? Una vez más se pone de manifiesto la poca implicación de las universidades en facilitar ciertas habilidades para fomentar que los buenos técnicos se conviertan también, si así lo quieren, en buenos emprendedores.
  • Internet. Conocen internet y sus posibilidades bastante bien, pero muchos no tienen ni idea de las posibilidades de negocio que ofrece la red.
  • Confianza. Este es el punto más grave. Algunos ven posibilidades de negocio, productos o servicios por los que podrían cobrar un dinero, pero les falta confianza en sus posibilidades. ¿Y si no sé? ¿Y si no soy tan bueno? Si ellos mismos no creen en sus posibilidades, ¿quién lo va a hacer?
  • Comodidad. Meterse a empresario es mucho más complicado (según ellos lo ven, claro) que hacerse funcionario y por supuesto que trabajar para un tercero. Son ganas de complicarse la vida...

Yo creo que empresario en parte se nace. Tiene que ver con la fe en uno mismo y con las ganas (ilusión, motor de todo) de ver realizada alguna idea concreta que contribuya a cambiar alguna pequeña (o gran) realidad.

Contribución, ilusión, creo que son palabras clave en todo esto. Leo en Marketing positivo el Enterpreneurmanifiesto traducido (gracias!) y veo que en modo extendido refleja este espíritu, así que os invito a leerlo.

Son malos tiempos para la lírica; tampoco pretendo convencer a nadie que su solución sea la de meterse a empresario. Hay que hacerlo por encima de la crisis, no por la crisis. Y hay múltiples ejemplos de pequeños negocios que salen adelante con originalidad, innovación y muchas, muchas ganas de que salga bien.

Querer no es exactamente poder, pero te acerca mucho.

jueves, febrero 12, 2009


Ahorrar en formación

En este año 2009 muchas empresas están reduciendo el gasto (¿o la inversión?) dedicada a la formación continua para sus empleados. Sin duda esto tendrá impacto en su futuro a medio plazo, cuando la crisis empiece a remitir y los primeros que saldrán de ella serán los que estén mejor preparados. Aquellas organizaciones que sepan aprovechar este extraño tiempo tendrán ventaja sobre las demás.



Algunas empresas sin embargo están exprimiendo las posibilidades que ofrece la administración para financiar estas actividades (formación de oferta, planes sectoriales e intersectoriales, permisos individuales de formación, acciones complementarias, programas autonómicos, etc.).


En concreto, la formación bonificada está experimentando un auténtico auge. Muchas empresas que hasta ahora simplemente no utilizaban este sistema se están dando cuenta de la oportunidad que han ido dejando pasar y ahora es el momento de no perdonar ni un euro. Sin embargo todavía es un vía muy desconocida.


Las empresas disponen de un saldo económico (se le llama crédito incorrectamente) para financiar la formación a sus trabajadores. Este importe depende fundamentalmente de la cifra ingresada en concepto de cotización por formación profesional durante el ejercicio anterior y reducida según el número de trabajadores. Es decir, influye el tamaño de la empresa, de su plantilla y de los salarios que ésta pague. Además las empresas deben ofrecer la participación en las acciones formativas a los colectivos prioritarios (pymes, mayores de 45, mujeres, personas con baja cualificación) en la misma proporción que el tamaño de la plantilla.


Durante el 2007 un total de 190.000 empresas emplearon éste sistema para financiar en totalidad o en parte su plan de formación, con un incremento del 50% sobre el año anterior. Asimismo el crédito dispuesto aumentó en un 30%. La diferencia se debe a la lenta pero firme incorporación de las pymes al sistema. Y eso que lo tienen muy complicado, una empresa de 3 trabajadores tendrá 420€ para gastar a lo largo de todo el año...

Por poner un ejemplo real:
  • Empresa dedicada a la manufactura téxtil, pyme
  • Número de trabajadores durante el 2007: 65
  • Crédito asignado: 5.630 €
Está claro que este importe da para lo que da y que no es la panacea, pero es más de lo que muchas empresas destinan a cursos para sus trabajadores. Ojalá el importe fuese más alto, pero es lo que hay. De hecho la mayor parte de los esfuerzos presupuestarios se siguen dedicando a la formación de oferta y acciones complementarias, dejando la formación bonificada en sólo un 30% del total.

Servidor considera insuficiente esta proporción ya que traslada el grueso de los esfuerzos a la formación de oferta, la cual puede encajar a nivel local con lo que las empresas necesitan o no (objetivos, contenidos, duración, horarios...). Además en la formación de oferta no son exactamente las empresas las que inscriben, sino que son los participantes. Es decir, buena parte de los que participan en el sistema son ciudadanos que quieren mejorar su preparación profesional. No es una crítica, es un hecho.

Si esta proporción se invirtiera el crédito del que dispondrían las empresas sería mucho mayor y éstas podrían formar a sus empleados en aquellas específicas competencias que mejor contribuyen a mejorar su competitividad.

La gran ventaja con la formación bonificada es que es la propia empresa la que decide en qué se lo gasta. Por ejemplo, puede organizar un curso de inglés o de informática o de lo que le plazca en sus propias instalaciones, con los objetivos, contenidos, duración, horarios que más le convenga. Eso sí, como toda la formación subvencionada sujeto a inspecciones para comprobar que se hace un buen uso de los fondos.


Sin embargo, no todo es bonito en este sistema. Además de que las cuantías no son para tirar cohetes luego están los trámites administrativos. Una empresa dispone de dos vías para bonificar:
  1. Hacerlo todo directamente a través de la web de la Fundación Tripartita. Sólo recomendado para empresas de cierto tamaño con recursos para conocer el sistema con detalle y mantenerse permanentemente actualizados.

  2. Encargar la gestión a una Entidad Organizadora. Ver registro de CECAP.

Los trámites administrativos básicamente consisten en:

  • Comunicación de los datos de empresa
  • Comunicación de la acción formativa con todos los detalles
  • Comunicación del inicio del grupo
  • Comunicación de la finalización del grupo
  • Aplicación de la bonificación
  • Documentación: control de asistencia, diplomas, cartel de sala,etc.
Al final de todo el proceso la empresa puede descontarse a través del TC1 el importe correspondiente a las acciones formativas que hayan finalizado hasta el mes anterior a su presentación. Es decir, si ha hecho un curso que le cuesta X y debía ingresar Y, sólo ingresará Y-X.


Algunas asesorías laborales y gestorías ofrecen a sus clientes bonificarles los cursos. Bien, sólo se refieren en la mayoría de los casos a aplicar en el TC1 la deducción, pero no incluye todos los trámites. Ojo, porque cuando la FTFE consolide las liquidaciones seguro pueden reclamar el importe por no haber seguido todos los trámites.

En definitiva, se trata de un sistema muy imperfecto pero que en meses tan difíciles como estos puede contribuir a que la formación no se vea cancelada en bloque.