Si una empresa está interesada en intuir lo que le puede pasar la propia Fundación Tripartita ofrece un simulador de cálculo...
Será precisamente en un momento en el que la economía que algunos llaman "real" deba redoblar sus esfuerzos en aumentar la plantilla cuando más dificultoso tendrán acceder a fondos para la formación. Aprovecho para apuntar algunas propuestas, que no se diga que no se proponen soluciones:
- El cálculo del crédito tiene un coeficiente de reducción que va directamente relacionado al tamaño de la plantilla. Hace tiempo que se viene reclamando que estos coeficientes sean menos severos. En el caso de una empresa de más de 250 trabajadores, por ejemplo, el coeficiente es del 50%. Se supone que este hecho es para primer a las pymes y micropymes, pero eso es bastante discutible.
- El dato demoledor es que sólo el 30% de los fondos se destinan a la formación de demanda, el resto va a parar a la formación de oferta para trabajadores ocupados o no, de la que sindicatos y patronales son comisionados y comisionistas. Basta con modificar esta proporción para que los coeficientes de reducción hagan que llegue más dinero para financiar acciones formativas a medida.
- Los colectivos llamados prioritarios deben estar igualmente representados (en número, no en horas) en la formación que se imparte. En el caso de nuevas contrataciones, con bastante probabilidad por debajo de los 45 años esto puede acabar siendo una importante limitación más al crédito disponible. Esta limitación es en parte absurda ya que cuenta igual un trabajador que haga 500 horas que uno que haga 6 horas; sólo cuenta que sea participante.
- Mayor eficacia. No puede ser que la aplicación informática tarde cuatro meses en estar disponible. No puede ser que las empresas no puedan conocer su crédito "oficial" hasta hoy 24 de junio. No puede ser que la teleformación no contemple que el tutor pueda tutorizar teletrabajando. No puede ser que se esté más pendiente de un logotipo que del resultado de la formación. No puede ser que se pidan los mismos datos sobre trabajadores una y otra vez. No puede ser que las entidades organizadoras tengan que entrar los datos cada principio de año de todas sus empresas clientes...
Falta mucho tiempo, es cierto. Pero si nuestros ágiles políticos y administración pública no se ponen las pilas llegará el momento y estaremos en las mismas, quejándonos de un mal sistema muy imperfecto. Así que por favor, por una vez que se avancen a los problemas y eviten andar reaccionando a remolque continuamente.
Llámenme ingenuo, pero por pedir que no sea...