jueves, junio 07, 2007


Diferenciarse en el mercado

Escucho con frecuencia todo tipo de consejos, recomendaciones, y algún brindis al sol sobre lo necesaria que es la especialización, la apuesta por la calidad y la innovación.

Y yo me pregunto, ¿lo vamos a conseguir sin contar con las personas que están en nuestras empresas? ¿Seguimos anclados en el paradigma que nos dice que es la Dirección la que debe lanzar las grades y brillantes ideas? Si hacemos ir a remolque a nuestra gente, ¿querrán tirar del carro?


Apostar por la diferenciación no es una opción, es una necesidad. Evidentemente que deberemos ser diferentes y además competitivos. Pero la innovación no vendrá sola, sino acompañada de ciertos procesos que la soporten. Y para ello será necesaria la participación de todos, sólo en manos de las personas está el aportar ideas y creatividad. No es esta una labor que la Dirección deba asumir en solitario ni muchísimo menos.


Y desde luego lo que no va a servir es que de repente lleguemos al despacho cargados de buenas intenciones. Para que surja la innovación deberemos ser capaces de recoger el conocimiento y la creatividad de nuestros empleados. Deberemos contar con ellos y conseguir que trabajen en equipo para un mismo fin. Mientras todo se reduzca a hacer descender por el escalafón los planes estratégicos y operativos, no hay nada qué hacer.

viernes, junio 01, 2007


Teaming, una idea solidaria

Hoy quiero acercaros una idea genial que está promocionando Jil Van Eyle: el Teaming (www.teaming.info). Como él mismo dice, para explicar qué es el Teaming es mejor empezar por lo que no es. No es un negocio, no es una ONG.

El Teaming es una idea solidaria que busca reunir microdonaciones que de otra forma no serían posibles. Cada empleado de la empresa que así lo desee dona 1 € de su nómina para contribuir con aquel proyecto solidario que todos hayan consensuado. Posteriormente la empresa se encarga de canalizar ese dinero hacia la fundación o causa a la que se haya decidido ayudar.

Sencillo, ¿verdad? Sólo se necesita querer hacerlo, porque realmente no es nada complicado. A la vez, pone a prueba a nuestras organizaciones, porque si no son capaces de trabajar en equipo por algo tan sencillo y motivador ¿por qué lo harán en otras circunstancias?

Finalmente el resultado es que con pequeñas contribuciones voluntarias se consiguen importantes impactos para situaciones desfavorecidas. Nadie puede encontrar una excusa para no ayudar por 1 € al mes. Y además la persona se involucra en escoger el proyecto, si se quiere, todos los meses.

Quizá el proyecto os suene porque algunos personajes públicos le dan todo su apoyo y contribuyen a difundirlo, como Shakira o Frank Rijkaard. De hecho, Jil es el coach personal de Frank Rijkaard.

Jil tiene un libro publicado donde está todo explicado con todo lujo de detalles, pero como de verdad no hay un afán mercantilista, su web lo explica todo igual de claro. No busca vender libros, busca difundir la idea. ¿Qué porqué? Bueno, eso es ya otra historia mucho más emocional y personal, mejor lo consultáis en http://www.teaming.info/

Liderazgo situacional

El modelo de liderazgo situacional desarrollado por Ken Blanchard ha sido revisado en cierta forma, algo que es natural.
El autor del best-seller One Minute Manager ha publicado recientemente otro libro que denomina Leading at a higher level, que ha sido traducido como Liderazgo al más alto nivel.
En este libro, Ken Blanchard propone un paso más allá en el modelo y propone cuatro estilos de liderazgo: personal, interpersonal, organizacional y de equipos. Para ello es necesario determinar un proceso de transformación no precisamente superficial.
El modelo anterior donde según el grado de desarrollo del empleado se debía emplear un estilo de liderazgo u otro ahora se ve sustituido por estadios intermedios.
En una reciente conferencia Blanchard proponía cuatro pasos para alcanzar un liderazgo al más alto nivel:


1) Fijar la atención en el objetivo y la visión correcta

2) Tratar a los clientes correctamente

3) Tratar a tu gente correctamente

4) Construir un liderazgo adecuado


Parece todo de bastante sentido común, pero no por ello menos abundante en nuestras empresas. Ya no basta con liderar a nuestros equipos, sino de obtener un liderazgo colectivo que nos lleve a un nivel superior.






jueves, mayo 17, 2007


Estilos de dirección

Nuestras empresas se enfrentan cada día a entornos más maduros y más competitivos. Esto no es algo nuevo. Cualquiera que tenga responsabilidades lo conoce muy bien.
Algo así debería hacer reflexionar a nuestros líderes sobre cuál es el modelo de dirección adecuado ante este planteamiento.
¿Cuál es la vía que permitirá a nuestras empresas sobrevivir? ¿Cómo conseguirán destacar sobre los competidores? ¿Con estrategias de precio? Parece complicado; si observamos nuestro entorno veremos que para completar el panorama la globalización hace tiempo que no es un anuncio agorero, es una realidad. Ya no podemos conformarmos con ser competitivos a nivel local. Seguro que habrá otros entornos donde producir o prestar servicios pueda resultar más rentable para la empresa.
Entonces, ¿qué es aquello que nos puede hacer destacar por encima de los demás? Pues seguramente todo aquello que tenga relación con nuestra creatividad, capacidad de innovación y por tanto, del conocimiento. Convengamos que estos elementos marcan que la dirección de las personas que trabajan en la empresa no pueda responder a un modelo de dirección descendiente y control de la tarea, algo que deja poco o ningún margen a la innovación colectiva o a la creatividad, sea individual o no.
Por ello será más conveniente ir evolucionando hacia una estrategia de responsabilidad en la tarea contra un modelo antiguo ya de dirección. Deberemos crear auténticos equipos de trabajo, fomentar la comunicación y la información, la cohesión de nuestras personas y cohesionarlos alrededor de un objetivo común.
No resulta sencillo iniciar este camino, el primer paso es tomar consciencia que debemos revisar nuestra estrategia y poner en primer plano a las personas. Hay que cambiar las gafas con las que observamos la realidad. Es el momento de cambiar ahora que estamos a tiempo.

viernes, mayo 04, 2007


Ley de Igualdad

Ayer mismo tuve oportunidad de asistir a una charla en sobre la reciente publicación de la Ley de Igualdad.

Ante esta novedad es creciente la curiosidad y a la vez inquietud que dicha ley orgánica ha generado entre los empresarios. Es cierto que ante esta regulación aparecen ya voces contrarias aduciendo que esto limita la libertad de acción de la empresa y que más pronto o más tarde esto generará nuevos costes y con ellos menos competitividad. Ante esto, acertadamente, un ponente (de la empresa Reckitt-Benckiser) recordó a los agoreros que anunciaban el fin de la economía ante la ley de Prevención de Riesgos Laborales.

Dejando de lado si la ley está más o menos acertada lo que está claro y es evidente es que las mujeres no tienen las mismas facilidades que los hombres para desarrollar plenamente su carrera profesional. Existen cantidad de barreras que hemos ido formando entre todos que impiden que las mujeres puedan compaginar a lo largo de su vida la faceta profesional con la familia. Llegado el momento decisivo son ellas quienes se hacen cargo del cuidado de los hijos (y de los padres). Hijos que, por cierto, son de los dos.

En el otro extremo están algunas empresas y empresarios (los menos) que creen firmemente que merece la pena contar con mujeres en su plantilla y, por supuesto, en cargos de confianza. ¿ Porqué ? Pues porque a los hombres nos ganan por goleada en muchos aspectos.

Gestionan de forma magnífica los equipos y las emociones que conllevan las pequeñas decisiones cotidianas. Saben escuchar y escuchan, se comprometen más y mejor, son "multitarea" y pueden ser muy, pero que muy creativas.

No quiero decir con esto ni que todas las mujeres son magníficas ni que todos los hombres son un desastre, pero desechar tanto talento es un lujo, ¿no os parece?